“Le cuesta encontrar las palabras.”
“Entendemos lo que quiere decir porque estamos acostumbrados, pero otras personas no siempre.”
“Le damos una instrucción y parece que no la ha entendido.”
“Sus frases son más sencillas que las de otros niños de su edad.”
“Nos dicen que ya hablará, pero seguimos viendo dificultades.”
Cuando el desarrollo del lenguaje genera dudas, es habitual que las familias se pregunten si simplemente necesita algo más de tiempo o si puede existir una dificultad que convenga valorar.
Cada niño sigue su propio ritmo, pero cuando las dificultades para comprender o utilizar el lenguaje persisten, interfieren en su comunicación y afectan a su aprendizaje, relaciones o autonomía, puede ser recomendable pedir orientación.
¿Qué es el TDL?
El trastorno del desarrollo del lenguaje, conocido como TDL, es una dificultad persistente en la adquisición y uso del lenguaje que puede afectar a la comprensión, la expresión o ambas.
No todos los niños con TDL presentan las mismas características.
Algunos pueden tener más dificultades para expresarse, mientras que en otros pueden resultar especialmente complejas la comprensión de frases, instrucciones o determinados conceptos lingüísticos.
Por eso, el TDL puede manifestarse de maneras muy diferentes.
No se trata simplemente de “hablar más tarde”
Una frase muy habitual es:
“Ya hablará.”
Y es cierto que existe variabilidad en el desarrollo del lenguaje.
Sin embargo, cuando las dificultades persisten, conviene observarlas y no asumir automáticamente que desaparecerán con el tiempo.
Especialmente si el niño muestra dificultades para:
- Comprender lo que se le dice.
- Construir frases adecuadas para su edad.
- Encontrar las palabras que quiere utilizar.
- Explicar experiencias o acontecimientos.
- Seguir instrucciones.
- Mantener conversaciones.
- Aprender vocabulario nuevo.
Detectar estas necesidades permite ofrecer apoyos antes de que las dificultades tengan un mayor impacto en otras áreas.
Señales relacionadas con la expresión oral
Algunos niños pueden saber perfectamente qué quieren comunicar, pero encontrar dificultades para expresarlo.
Podemos observar:
- Frases más cortas o sencillas de lo esperado para su edad.
- Dificultad para organizar correctamente las palabras dentro de una frase.
- Errores gramaticales persistentes.
- Dificultad para encontrar determinadas palabras.
- Uso frecuente de expresiones como “eso”, “cosa” o “esto”.
- Dificultad para explicar qué ha ocurrido.
- Relatos poco organizados o difíciles de seguir.
A veces la familia comprende perfectamente al niño porque conoce su forma de expresarse, pero otras personas encuentran más dificultades para seguir lo que quiere comunicar.
“Sabe lo que quiere decir, pero no le sale la palabra”
Esta situación puede resultar frustrante.
El niño conoce el objeto o la idea, pero en ese momento no consigue recuperar la palabra adecuada.
Puede aparecer algo parecido a:
“Dame eso… eso que usamos para… eso…”
Esto puede generar pausas, rodeos o frustración durante la conversación.
En estos casos no suele ayudar presionar con:
“Venga, dilo, que tú te lo sabes.”
Es preferible darle tiempo y ofrecer ayuda si la necesita.
Señales relacionadas con la comprensión
El lenguaje no consiste únicamente en hablar.
Comprender lo que otras personas nos dicen es igualmente importante.
Algunos niños pueden tener dificultades para:
- Seguir instrucciones con varios pasos.
- Comprender frases largas o complejas.
- Entender determinados conceptos temporales o espaciales.
- Responder adecuadamente a algunas preguntas.
- Comprender explicaciones exclusivamente verbales.
- Retener información presentada oralmente.
Desde fuera, a veces puede parecer que el niño no está prestando atención.
Sin embargo, en algunos casos la dificultad está en comprender o procesar el mensaje lingüístico.
“Le digo las cosas varias veces y parece que no escucha”
Esta situación puede confundirse con una dificultad de atención.
Por ejemplo:
“Ve a tu habitación, coge la chaqueta, guarda el cuaderno y tráeme la mochila.”
Si el niño realiza únicamente una parte o se queda bloqueado, puede parecer que no estaba escuchando.
Pero también puede ocurrir que la instrucción sea lingüísticamente demasiado compleja.
En estos casos puede ayudar:
- Dar instrucciones más breves.
- Separarlas en pasos.
- Acompañarlas con apoyos visuales.
- Comprobar que ha comprendido qué tiene que hacer.
TDL y aprendizaje escolar
El lenguaje está presente en prácticamente todas las actividades escolares.
Lo necesitamos para:
- Comprender explicaciones.
- Seguir instrucciones.
- Aprender vocabulario nuevo.
- Leer y comprender textos.
- Escribir.
- Resolver problemas matemáticos.
- Explicar lo que hemos aprendido.
Por eso, una dificultad lingüística puede terminar influyendo en el rendimiento académico aunque el niño tenga capacidad para aprender.
¿Puede afectar a la lectura y la escritura?
Sí.
El lenguaje oral constituye una base importante para el aprendizaje de la lectoescritura.
Algunos niños con dificultades del lenguaje pueden encontrar también dificultades en:
- Comprensión lectora.
- Aprendizaje de vocabulario.
- Construcción de frases escritas.
- Organización de textos.
- Conciencia fonológica.
Esto no significa que todos los niños con TDL presenten las mismas dificultades académicas, pero sí que conviene observar su evolución.
TDL y relaciones sociales
Comunicarnos también es fundamental para relacionarnos.
Si un niño tiene dificultades para comprender conversaciones, explicar lo que quiere o seguir intercambios rápidos, pueden aparecer situaciones como:
- Dificultad para incorporarse a un juego.
- Problemas para explicar un conflicto.
- Malentendidos con otros niños.
- Frustración al intentar hacerse entender.
- Menor participación en conversaciones grupales.
A veces estas dificultades se interpretan únicamente como timidez o falta de habilidades sociales, cuando el lenguaje también puede estar influyendo.
Cuando la dificultad genera frustración
Imaginemos saber exactamente qué queremos decir y no encontrar la forma de expresarlo.
Puede ser muy frustrante.
Algunos niños pueden:
- Enfadarse cuando no les entienden.
- Abandonar una conversación.
- Responder con “no sé”.
- Evitar determinadas situaciones comunicativas.
- Dejar que otras personas hablen por ellos.
Por eso es importante que el acompañamiento no se centre únicamente en “hablar mejor”, sino también en proporcionar herramientas para comunicarse con mayor seguridad.
¿TDL significa que el niño tiene menos capacidad?
No.
Tener dificultades en el desarrollo del lenguaje no significa tener menor inteligencia.
Un niño puede comprender conceptos complejos, resolver problemas, mostrar creatividad o destacar en determinadas áreas y, al mismo tiempo, necesitar apoyo específico para comprender o expresar lenguaje.
Por eso es importante no confundir la dificultad para expresarse con la capacidad para pensar.
¿Puede confundirse con TDAH?
Algunas situaciones pueden parecer similares desde fuera.
Por ejemplo, un niño que no sigue una instrucción puede parecer distraído.
Pero la causa puede ser diferente:
- Puede no haber mantenido la atención.
- Puede haber olvidado parte de la instrucción.
- Puede no haber comprendido correctamente el mensaje.
Por eso, observar únicamente el resultado —“no ha hecho lo que le he dicho”— no nos explica qué proceso está resultando difícil.
¿Puede coexistir con otras necesidades?
Sí.
Las dificultades del lenguaje pueden aparecer junto a otras necesidades relacionadas con el aprendizaje, la atención, la comunicación o el desarrollo.
Por eso es importante valorar el perfil completo del niño y no interpretar cada dificultad de forma aislada.
¿Qué podemos hacer en casa?
Dar tiempo para responder
No es necesario completar inmediatamente sus frases.
Podemos dejar unos segundos para que tenga la oportunidad de encontrar las palabras.
Utilizar frases claras
Adaptar la complejidad del lenguaje puede facilitar la comprensión sin hablarle como si fuera más pequeño.
Ampliar lo que dice
Si el niño dice:
“Perro corre.”
Podemos responder:
“Sí, el perro está corriendo muy rápido.”
De esta forma ofrecemos un modelo correcto sin convertir cada conversación en una corrección.
Utilizar apoyos visuales
Imágenes, pictogramas, secuencias o calendarios visuales pueden facilitar la comprensión y la autonomía.
Leer y conversar juntos
Los cuentos ofrecen muchas oportunidades para trabajar vocabulario, comprensión y narración.
Podemos preguntar:
- ¿Qué está ocurriendo?
- ¿Por qué crees que ha hecho eso?
- ¿Qué crees que pasará después?
- ¿Cómo se siente el personaje?
Evitar corregir constantemente
Si cada frase recibe varias correcciones, la comunicación puede convertirse en una experiencia frustrante.
Podemos ofrecer modelos correctos de forma natural sin señalar cada error.
¿Cuándo conviene pedir orientación?
Puede ser recomendable consultar cuando las dificultades de comprensión o expresión:
- Persisten en el tiempo.
- Son claramente diferentes de lo esperado para su edad.
- Dificultan que otras personas le comprendan.
- Interfieren en el aprendizaje.
- Afectan a sus relaciones sociales.
- Generan frustración frecuente.
- Dificultan su autonomía.
- Preocupan a la familia o al centro educativo.
Pedir orientación no significa asumir automáticamente que existe TDL.
Significa intentar comprender qué áreas del lenguaje están resultando difíciles y qué apoyos pueden ser beneficiosos.
¿Cómo se valora una dificultad del lenguaje?
La valoración debe analizar diferentes aspectos de la comunicación y el lenguaje.
Dependiendo del caso, puede incluir:
- Comprensión del lenguaje.
- Expresión oral.
- Vocabulario.
- Gramática.
- Narración.
- Uso social del lenguaje.
- Historia del desarrollo.
- Información familiar.
- Información del centro educativo.
La valoración y, cuando corresponda, el diagnóstico deben realizarse por profesionales cualificados.
Más allá de “ya hablará”
Respetar el ritmo de cada niño es importante.
Pero respetar su ritmo no significa ignorar dificultades persistentes.
Cuando existen dudas, observar, consultar y ofrecer apoyos adecuados puede facilitar considerablemente su comunicación, aprendizaje y autonomía.
El objetivo no es que todos los niños se comuniquen exactamente de la misma manera.
El objetivo es que cada niño disponga de herramientas eficaces para comprender, expresarse y participar en su entorno.
Preguntas frecuentes sobre TDL en niños
¿Qué significa TDL?
TDL significa trastorno del desarrollo del lenguaje. Se caracteriza por dificultades persistentes en la adquisición y el uso del lenguaje que pueden afectar a la comprensión, la expresión o ambas.
¿Que un niño hable poco significa que tiene TDL?
No necesariamente. El desarrollo del lenguaje presenta variabilidad. Para valorar un posible TDL es necesario analizar el conjunto de habilidades lingüísticas, su evolución y el impacto de las dificultades.
¿Un niño con TDL puede comprender bien?
Sí. Algunos niños presentan mayores dificultades en la expresión, mientras que otros pueden tener también dificultades importantes de comprensión. Cada perfil es diferente.
¿El TDL afecta al aprendizaje?
Puede hacerlo. El lenguaje es fundamental para comprender explicaciones, leer, escribir, aprender vocabulario y seguir instrucciones, por lo que las dificultades lingüísticas pueden repercutir en el aprendizaje escolar.
¿El TDL significa que el niño tiene menor inteligencia?
No. Las dificultades en el desarrollo del lenguaje no implican una menor capacidad intelectual.
¿Cuándo conviene pedir orientación?
Cuando las dificultades de comprensión o expresión persisten y están interfiriendo significativamente en la comunicación, el aprendizaje, las relaciones o la autonomía del niño.
¿Las dificultades de lenguaje están afectando a su día a día?
En CRECE Espacio Psicoeducativo, en Xàtiva, acompañamos a niños, niñas y adolescentes con diferentes necesidades relacionadas con la comunicación, el aprendizaje y la autonomía.
El trabajo puede centrarse en aspectos como:
- Comprensión del lenguaje.
- Expresión oral.
- Vocabulario.
- Narración.
- Comunicación funcional.
- Habilidades sociales.
- Apoyos visuales.
- Autonomía.
- Sistemas aumentativos y alternativos de comunicación cuando sean necesarios.
El objetivo es favorecer una comunicación cada vez más funcional, comprensible y útil para su vida cotidiana.
Si observáis que vuestro hijo tiene dificultades para comprender, expresarse o hacerse entender, podéis contarnos vuestro caso y os orientaremos sobre el acompañamiento más adecuado.