“Necesita ayuda con los deberes.”
“Las matemáticas le cuestan muchísimo.”
“Estudia, pero los resultados no acompañan.”
“No sabemos si necesita clases particulares o algo diferente.”
Cuando empiezan a aparecer dificultades escolares, es normal que muchas familias se planteen buscar apoyo fuera del colegio.
Y entonces surge una duda:
¿Necesita clases particulares o acompañamiento psicoeducativo?
Aunque en ocasiones pueden parecer servicios similares, no persiguen exactamente el mismo objetivo.
Las clases particulares suelen centrarse principalmente en explicar, practicar o reforzar contenidos académicos.
El acompañamiento psicoeducativo, en cambio, puede centrarse en comprender qué está dificultando el aprendizaje y trabajar las habilidades necesarias para que el niño o adolescente pueda desenvolverse con mayor autonomía.
No se trata de decidir qué opción es “mejor”.
Se trata de identificar qué necesita realmente cada niño.
¿Qué son las clases particulares?
Las clases particulares suelen estar orientadas al aprendizaje de contenidos concretos.
Por ejemplo:
- Repasar matemáticas.
- Resolver ejercicios.
- Preparar un examen.
- Explicar un tema que no se ha entendido.
- Practicar inglés.
- Recuperar contenidos atrasados.
Pueden resultar especialmente útiles cuando el problema principal es:
“No ha entendido este contenido y necesita que alguien se lo explique de otra manera o practicarlo más.”
Imaginemos que un alumno ha faltado varias semanas a clase y necesita recuperar varios temas de matemáticas.
O que entiende bien el resto de asignaturas, pero tiene dificultades concretas con física.
En estos casos, unas clases particulares pueden ser una opción adecuada.
El objetivo suele estar relacionado directamente con la materia académica.
¿Qué es el acompañamiento psicoeducativo?
El acompañamiento psicoeducativo parte de una pregunta diferente.
En lugar de centrarse únicamente en:
“¿Qué contenido no sabe?”
también puede preguntar:
“¿Qué está haciendo que aprender este contenido le resulte tan difícil?”
Puede ocurrir que un niño conozca la materia, pero:
- No sepa organizarse.
- Tarde muchísimo en empezar.
- Pierda continuamente el material.
- No comprenda bien los enunciados.
- Tenga dificultades para mantener la atención.
- No sepa estudiar.
- Se bloquee cuando comete un error.
- Dependa constantemente de una persona adulta.
- Tenga dificultades de lectura o escritura.
- Estudie muchas horas de una forma poco eficaz.
En estas situaciones, explicar otra vez el tema puede no ser suficiente.
Puede ser necesario trabajar los procesos que permiten aprender.
La diferencia está en el objetivo
Podemos verlo con un ejemplo.
Dos niños suspenden el mismo examen de Ciencias.
Niño A
No había entendido varios conceptos.
Alguien se los explica de una forma diferente, practica ejercicios y finalmente los comprende.
Aquí unas clases particulares podrían responder perfectamente a su necesidad.
Niño B
Conocía el contenido.
Sin embargo:
- Empezó a estudiar la noche anterior.
- No sabía seleccionar qué era importante.
- Leyó varias veces sin comprobar si lo había aprendido.
- No gestionó bien el tiempo del examen.
- Dejó preguntas sin contestar.
En este caso, el problema no está únicamente en Ciencias.
Está relacionado con planificación, estrategias de estudio, organización y supervisión del propio trabajo.
Por tanto, el tipo de ayuda que necesita puede ser diferente.
“Mi hijo necesita ayuda con los deberes”
Esta frase puede significar muchas cosas.
Puede significar:
“No entiende las divisiones.”
Pero también:
“No sabe por dónde empezar.”
“Se distrae constantemente.”
“Le cuesta leer los enunciados.”
“Necesita que esté sentado a su lado durante toda la tarde.”
“Se bloquea en cuanto algo no le sale.”
“No recuerda qué tenía que hacer.”
Todas estas situaciones pueden acabar produciendo el mismo resultado:
Los deberes no se terminan.
Pero las causas son distintas.
Y si la causa es distinta, la ayuda también debería serlo.
¿Qué se puede trabajar en un acompañamiento psicoeducativo?
Los objetivos dependerán de las necesidades de cada niño o adolescente.
Atención
Aprender a preparar el entorno, reducir distracciones, mantener una tarea durante un periodo de tiempo y recuperar el foco cuando se pierde.
Funciones ejecutivas
Trabajar habilidades como:
- Planificación.
- Organización.
- Memoria de trabajo.
- Control de impulsos.
- Flexibilidad.
- Inicio de tareas.
- Revisión.
Estas habilidades tienen un papel muy importante en la autonomía académica.
Puedes ampliar esta información en: Funciones ejecutivas en niños: qué son y cómo afectan al aprendizaje .
Técnicas y estrategias de estudio
No todos los niños necesitan estudiar más.
Muchos necesitan aprender a estudiar de una forma diferente.
Por ejemplo:
- Identificar ideas importantes.
- Hacer esquemas.
- Formular preguntas.
- Explicar un tema con sus propias palabras.
- Distribuir el estudio en varios días.
- Aprender a repasar.
También puedes consultar: Técnicas de estudio para mejorar la organización .
Comprensión lectora
Leer correctamente las palabras no significa necesariamente comprender el texto.
Puede ser necesario trabajar:
- Identificar información principal.
- Comprender instrucciones.
- Realizar inferencias.
- Organizar información.
- Explicar lo leído.
Lectoescritura
Cuando existen dificultades persistentes relacionadas con lectura y escritura, puede ser necesario trabajar habilidades específicas adaptadas al nivel del niño.
Autonomía
Uno de los objetivos más importantes puede ser que el niño necesite cada vez menos supervisión externa.
Pasar de:
“Mi madre me dice exactamente qué tengo que hacer.”
a:
“Sé revisar mis tareas, decidir por dónde empezar y organizarme.”
Entonces, ¿en un acompañamiento psicoeducativo no se hacen deberes?
Pueden utilizarse tareas escolares dentro de una sesión.
La diferencia está en para qué se utilizan.
Por ejemplo, una tarea de matemáticas puede servir para observar y trabajar:
- Cómo interpreta un enunciado.
- Cómo organiza la información.
- Qué hace cuando no sabe continuar.
- Cómo mantiene la atención.
- Si revisa sus respuestas.
- Cómo gestiona los errores.
El objetivo no sería simplemente:
“Que salga de la sesión con los deberes terminados.”
Sino:
“Que aprenda una estrategia que pueda utilizar la próxima vez con menos ayuda.”
Esa diferencia es importante.
¿Qué ocurre si simplemente necesita reforzar una asignatura?
Entonces unas clases particulares pueden ser una muy buena opción.
El acompañamiento psicoeducativo no sustituye a todo tipo de apoyo académico.
Si un adolescente necesita preparar química porque no comprende determinados contenidos, quizá lo más eficaz sea trabajar con una persona especializada en esa materia.
No tendría sentido convertir cualquier dificultad escolar en una intervención psicoeducativa.
Lo importante es ajustar la respuesta al problema.
Señales de que quizá no sea solo una cuestión de contenidos
Puede ser interesante valorar un acompañamiento diferente cuando observamos que:
- Las dificultades aparecen en varias asignaturas.
- Tarda muchísimo más de lo esperado en hacer tareas.
- Necesita supervisión constante.
- No sabe cómo organizarse.
- Olvida habitualmente materiales o entregas.
- Estudia mucho pero no obtiene resultados acordes.
- Tiene dificultades para comprender textos o instrucciones.
- No sabe cómo preparar un examen.
- Se distrae continuamente.
- Se frustra mucho cuando se equivoca.
- Evita tareas académicas.
- Las dificultades se mantienen a pesar de recibir explicaciones.
En estas situaciones puede ser útil preguntarnos si el problema está únicamente en los contenidos.
Si la dificultad principal es la concentración, también puede ayudarte: Mi hijo no se concentra para estudiar: ¿qué puede estar pasando? .
¿Y si tiene dificultades de aprendizaje?
Cuando existen dificultades persistentes en lectura, escritura, matemáticas, atención u otros procesos relacionados con el aprendizaje, es especialmente importante comprender qué habilidades están afectadas.
Dar más ejercicios del mismo tipo no siempre resuelve el problema.
Un niño que tiene dificultades lectoras no necesariamente necesita leer una cantidad enorme de textos.
Puede necesitar trabajar habilidades concretas relacionadas con su lectura.
Del mismo modo, un niño que no consigue organizar sus estudios puede necesitar estrategias de planificación antes que otra hora más de repaso.
Puedes ampliar esta información en: Cómo saber si mi hijo tiene dificultades de aprendizaje .
“Estudia mucho, pero sigue suspendiendo”
Esta situación merece una atención especial.
Cuando un niño o adolescente dedica muchas horas al estudio, pero los resultados continúan siendo bajos, solemos pensar:
“Necesita estudiar todavía más.”
Pero antes de aumentar el tiempo sería útil analizar cómo está estudiando.
Puede pasar dos horas:
- Copiando apuntes.
- Subrayándolo prácticamente todo.
- Leyendo repetidamente el mismo texto.
- Memorizando sin comprender.
- Alternando continuamente estudio y móvil.
El número de horas no nos dice necesariamente cuánto aprendizaje se está produciendo.
En estos casos, trabajar estrategias de estudio puede resultar mucho más útil que simplemente añadir más tiempo.
¿Cómo saber qué opción necesita mi hijo?
Podemos empezar con algunas preguntas.
¿La dificultad está concentrada en una asignatura?
Si únicamente necesita comprender o practicar determinados contenidos, las clases particulares pueden ser suficientes.
¿Las dificultades aparecen en muchas tareas diferentes?
Si tiene problemas de organización, atención, comprensión o autonomía independientemente de la materia, puede haber otros procesos implicados.
¿Sabe estudiar solo?
Un adolescente puede pasar muchas horas estudiando sin haber aprendido estrategias eficaces.
¿Necesita que estemos constantemente encima?
Cuando la ayuda adulta se convierte en imprescindible para iniciar, continuar y terminar cualquier tarea, puede ser necesario trabajar la autonomía.
¿Cómo reacciona cuando algo no le sale?
La frustración, el abandono rápido o el miedo a equivocarse también pueden interferir considerablemente en el aprendizaje.
¿Qué dice el colegio?
La información del profesorado puede ayudar a comprobar si las dificultades aparecen también dentro del aula y en qué situaciones son más evidentes.
A veces ambas opciones pueden complementarse
Tampoco tienen que ser necesariamente excluyentes.
Un adolescente puede necesitar apoyo psicoeducativo para aprender a organizarse y, al mismo tiempo, clases particulares de una materia especialmente complicada.
Lo importante es que cada apoyo tenga un objetivo claro.
Cuando diferentes profesionales intervienen, la coordinación puede ayudar a evitar duplicar tareas y hacer que cada intervención responda realmente a una necesidad.
No se trata de hacer más, sino de hacer lo que necesita
Cuando aparecen dificultades escolares es comprensible pensar:
“Necesita más apoyo.”
Pero “más apoyo” puede significar cosas muy distintas.
Puede necesitar que le expliquen álgebra.
Puede necesitar mejorar la lectura.
Puede necesitar aprender a planificar.
Puede necesitar estrategias para mantener la atención.
Puede necesitar desarrollar autonomía.
Puede necesitar aprender a tolerar mejor los errores.
Por eso, antes de decidir qué tipo de apoyo buscar, puede ser útil cambiar la pregunta.
En lugar de:
Preguntarnos: “¿Qué está haciendo que aprender le resulte difícil?” Cuando entendemos eso, resulta mucho más sencillo elegir el tipo de ayuda adecuada.“¿Dónde puede hacer más ejercicios?”
Preguntas frecuentes sobre clases particulares y acompañamiento psicoeducativo
¿Cuál es la diferencia entre clases particulares y apoyo psicoeducativo?
Las clases particulares suelen centrarse principalmente en explicar y practicar contenidos académicos concretos. El acompañamiento psicoeducativo puede centrarse además en habilidades relacionadas con el aprendizaje, como atención, planificación, organización, comprensión, funciones ejecutivas, estrategias de estudio o autonomía.
¿Qué es mejor: clases particulares o acompañamiento psicoeducativo?
Ninguna opción es mejor en todos los casos. Depende de la dificultad. Si el problema está principalmente en una asignatura concreta, unas clases particulares pueden ser suficientes. Si existen dificultades más amplias de atención, organización, comprensión o autonomía, puede ser útil valorar un acompañamiento psicoeducativo.
¿En el apoyo psicoeducativo se hacen deberes?
Las tareas escolares pueden utilizarse como herramienta de trabajo, pero el objetivo no es simplemente terminarlas. Pueden servir para enseñar estrategias de planificación, comprensión, atención, revisión o autonomía que el niño pueda aplicar posteriormente por sí mismo.
¿Cómo sé si mi hijo necesita algo más que clases particulares?
Puede ser conveniente valorar otras opciones si las dificultades aparecen en varias asignaturas, necesita supervisión constante, tarda excesivamente en hacer las tareas, no sabe organizarse, estudia mucho sin conseguir resultados o las dificultades persisten pese a recibir explicaciones.
¿El acompañamiento psicoeducativo sirve para niños con dificultades de aprendizaje?
Puede ser útil para trabajar habilidades relacionadas con el aprendizaje y estrategias adaptadas a las necesidades del niño. Cuando exista sospecha de un trastorno que requiera diagnóstico, será necesario acudir a los profesionales cualificados para realizar la valoración correspondiente.
¿Se pueden combinar clases particulares y apoyo psicoeducativo?
Sí. En determinados casos pueden complementarse. Por ejemplo, un adolescente puede trabajar organización y técnicas de estudio mediante acompañamiento psicoeducativo y recibir al mismo tiempo clases particulares de una asignatura específica.
¿No sabes qué tipo de apoyo necesita tu hijo?
En CRECE Espacio Psicoeducativo, en Xàtiva, acompañamos a niños, niñas, adolescentes y familias cuando aparecen dificultades relacionadas con el aprendizaje, la atención, la organización, las funciones ejecutivas, la lectoescritura y la autonomía académica.
Nuestro objetivo no es simplemente que termine más ejercicios.
Buscamos comprender qué está dificultando el aprendizaje, establecer objetivos concretos y trabajar estrategias que puedan trasladarse después a casa y al entorno educativo.
Si tienes dudas sobre si las dificultades de tu hijo se deben principalmente a una asignatura concreta o si hay otros aspectos que convendría trabajar, puedes contarnos vuestro caso y os orientaremos sobre el tipo de acompañamiento que puede resultar más adecuado.
Conocer nuestro acompañamiento en aprendizaje y técnicas de estudio